(Basado en "Animal" de Maroon 5 y "Paparazzi" de Lady Gaga)
Difileia
Gray no estaba en el Café Flor. Yo llevaba casi una hora detrás de
los matorrales en la calle del frente y ya me había cosido todos los
dedos de la mano con hilo verde cuando me di cuenta de que ella no
iba a llegar. La última puntada me salió con sangre. Odio cuando
eso pasa. ¿No es horrible? Me gusta cuando las puntadas salen
limpias. Cuando la aguja sólo atraviesa la primera capita de la piel
:'(
Pero
esa última puntada me ensució el hermoso verde lima del hilo que
había comprado especialmente para esa tarde, porque lo noté a él.
Su
cara se me hizo familiar. Estaba casi segura de haberlo visto antes
fotografiando a Difileia. Quizá la vez que volé a Miami a verla
asolearse en la playa. O baxteich en su último concierto. Hasta
entonces, para mí ella era el ser humano más hermoso de toda la
Tierra ^_^.
Me encantaba oír su voz angelical entretejiéndose con la
guturalidad de Thor Lichtenstein y la desfachatez de la guitarra de
Bjorn Svensen.
Me
sabía la obra completa, vida y milagros de Difileia. Desde ese
ingenuo álbum navideño que sacó a los cinco años mezclado por su
mamá en un estudio casero, pasando por la banda punk Peppersnuff y
terminando en los diez años y cinco albums que llevaba como solista.
De cada vestido que se ponía en los videos, tengo una copia hecha
por mí. Están en mi closet, cuando quieras venir a verlas. El del
cisne que llevó a los óscares, el de la jaula-falda de metal y
hasta el de carne. Aunque ese no es de carne verdadera sino de
filetes de tela pintados a mano. Sé, por ejemplo que su nombre viene
de la Diphylleia
Grayi,
una flor que, cuando se moja, sus pétalos se vuelven transparentes,
como de vidrio.
Asistí
puntual a todas nuestras citas y siempre le enviaba una postal hecha
a mano que decía: “El club de fans de Difileia Gray, sección
Colombia, te desea suerte en tu concierto” y muchas caritas felices
y katrinas y caritas guiñando el ojo con la lengua hacia arriba que
era su sello. Ella no tenía por qué saber que yo era la presidenta
pero también la única miembro (¿miembra?) del club. A ninguna de
mis amigas les gustaba Gray. La verdad es que casi no tengo amigas. A
veces llamo a un par de números al azar en el celular a ver quién
me contesta cuando me canso de oír las voces en el televisor.
Pero
esa tarde, al otro lado de la calle del Café Flor, mientras el hilo
que zurcía mis dedos se teñía de vinotinto, volteé a verlo a él,
con su conjunto hipster de jeans y camiseta negra, con su cámara
profesional y sus doctor Martin... cuando pasó la obnubilación que
siento siempre que conozco a un individuo vivo por primera vez, pensé
que quizá ese podía ser el segundo ser humano más hermoso de la
Tierra. Quería hablarle. Pedirle aunque fuera la hora. Pero no soy
muy buena hablando con la gente. Soy mejor hablando con mis Sims o
con mis habitantes de las ciudades de Zeus. O con Mario. ¡Salta,
gordito! ¡Salta! Con él soy muy sucinta
y
sólo le hablo en imperativo. Aunque él termine haciendo lo que se
le da la gana. Así son los hombres.
Luego
me lo volví a encontrar en la rueda de prensa que dio en el Hotel
Tequendama, a la que me colé falsificando una escarapela del diario Tempo. Estaba a varias sillas de distancia por la misma fila. ¿Se
pueden imaginar? Una coincidencia muy de Matrix. O de Star Wars.
Tipo, oh, sí, voy a rescatar a Leia y no sé que ella es mi propia
hermana. Es tan injusto y todo eso. Ah sí, porque yo soy más
vintage, como...,
amo las tres primeras. Cronológicamente. Dah.
Y
ahora Difileia hablaba y hablaba y yo no le estaba poniendo ni cinco
de atención. Lo estaba viendo a él. Antes me arrastraba hasta la
primera fila cuando nadie me veía, o me colaba en su camerino y le
tomaba una foto y luego me fotochopiaba a su lado haciendo una mueca
como..., mi amiga Difileia y yo somos muy locas! :):):) Pero ese día
sólo pensaba en tomarle una foto a él y fotochopiarlo para que
quedara en zunga y con la chocolatina. Porque así me lo imaginé.
Nunca he visto a un hombre desnudo en persona, sólo por torrent.
Alguna vez tuve un amigo con deberes. Porque esos no eran derechos. A
él le vi de la cintura para arriba y él sí me vio toda desnuda.
Sí, a eso me refiero, ríete lo que quieras. O no, quédate callada,
como prefieras. Pero lo peor fue que ahí llegó su mamá y ni
siquiera me tocó :(.
No
me considero fea, sólo creo que el mundo de los computadores me va
mejor que el mundo de los seres humanos. Siempre me pasan esas cosas
T-T.
El
caso fue que después de esa conferencia de prensa me puse a
seguirlo. Y le anoté el nombre. Ramón. Ramón Algazara. También me
pillé el nombre de la revista donde trabaja, lo feisbuquié,
lo frendié, les puse laix en todas sus fotos y encontré una donde
salía la placa de su casa. Ahora todos los días me paro desde
temprano en la esquina de su edificio y espero a que salga. Me subo
con él al transmilenio, así esté lleno. Estoy haciendo un estudio
de su cara todas las mañanas para ver cómo es su biorritmo. Quiero
saber si hay un patrón en su estado de ánimo para poder anticipar
cuándo será el momento más propicio para abordarlo y hacerme,
primero, su amiga, luego, si San Neo quiere, su novia. Y luego, por
ahí en un año o dos, hacer que me pida matrimonio. No debe ser
difícil. Es sólo cuestión de escribir una lista de las cosas que
hacen las protagonistas de las comedias románticas para que el galán se les arrodille y les saque el anillo.
Por
eso hago una foto todas las mañanas y otra todas las noches mientras
duerme. Encontré una manera de meterme al garaje cuando el último
carro del día llega y subir por las escaleras hasta su apartamento.
Son cinco pisos pero mi Ramón lo vale. Sé que él está enamorado
de Difileia, cuando vamos a las ruedas de prensa puedo ver sus ojos.
Pero yo lo entiendo, yo también la amé en un momento. Por eso sé
que seré una novia ejemplar, ultra abierta, cero celos. Que
podremos ir a sus conciertos, porque aunque ya no la amo, puedo
entender que él sí lo haga. Ella es una mujer maravillosa.
Hace
un par de noches lo esperé afuera de la revista. Lo seguí a un bar
donde fue con los compañeros de trabajo. Ahí se peleó con la
novia. Es tan típico de él cuando está estresado... los recortes
en el trabajo lo tienen pegado al techo. Conseguí cruzarme con él y
ponerle un rufi en el trago. No fue nada planeado, no me
malentiendas. Pero conseguí que él se fuera de ahí y cayera
profundo en su cama. Y fue la primera vez que dormimos juntos. Sé lo que estás pensando pero no fue nada
cochino. Sólo esperé el tiempo prudencial para
seguir el mismo camino de siempre, pero con la copia que tengo de su
llave, entré y me acosté a su lado. Dormimos abrazados. Desde
entonces supe que él era el hombre con quien quería estar. ¿Has
sentido eso tú? ¿Cómo me dijiste que te llamabas? ¿Aló? ¿¿Te has
quedado dormida??
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Reportaje de la HJCK.
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Disturbing yet fascinating...
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